lunes, 23 de enero de 2012

El libro de las almas, (2010)



Mira, he decidido que hay demasiado libros por leer como para perder el tiempo en libros que, después de leerme la mitad, se de sobra que es del montón.

Este libro no es del montón. Es malo.

Glenn Cooper parece que no sabe crear unos personajes coherentes, ni conseguir una trama sin forzar hasta lo absurdo las motivaciones y los giros argumentales basándose en una historia que puede resultar más o menos interesante, pero que no deja de ser una idea que no es en absoluto original.

Una pérdida de tiempo y dinero, y lo que es peor, la pérdida de tiempo y dinero de muchos miles de personas que incluso se lo habrán leído y habrán pensado que es un buen libro. La clase de gente que luego es capaz de recomendarte semejante tontería.

martes, 3 de enero de 2012

Fundación e imperio (1952)



Segundo libro de la saga de Fundación del famoso y respetable Isaac Asimov.

Hay que decir que Fundación es una obra maestra, y estaba muy difícil ponerse a su altura. Fundación e imperio da un bajón considerable de calidad y originalidad. No es ni la mitad de claro que Fundación, y cambia, para mal, la forma de narrar, no siendo más que un libro de aventuras, como el lamentable Preludio a la Fundación.

Está muy cogido por los pelos en general. Tiene detalles que están muy bien, pero el libro está resuelto en sus puntos críticos de la forma más infantil posible.

Por cierto, lo de incluir un prólogo donde te cuenta algo que vuelve a contar en el capítulo a continuación... un poco de escritor de secundaria.

"-¿Y de dónde ha sacado usted todo esto? Parece saberlo con detalle.
-No lo sé ni lo he sabido nunca -dijo el patricio con compostura-. Es el paciente resultado de haber ido reuniendo cierta evidencia descubierta por mi padre con otras descubiertas por mí mismo. La base es frágil y la estructura se ha romantizado para rellenar los enormes huecos. Pero estoy convencido de que es esencialmente cierto.
-Se convence usted con excesiva facilidad.
-¿Usted cree? Me ha costado cuarenta años de investigación.
-¡Hum! ¡Cuarenta años! Yo resolvería la cuestión en cuarenta días. De hecho, creo que debería hacerlo. Sería... diferente.
-¿Y cómo lo llevaría a cabo?
-Del modo más evidente. Me convertiría en explorador. Encontraría esa Fundación de que me ha hablado y la observaría con mis propios ojos. ¿Ha dicho usted que hay dos?
-Las crónicas hablan de dos. Sólo se han encontrado pruebas de una, lo cual es comprensible, pues la otra está en el extremo opuesto del largo eje de la Galaxia.
-Muy bien; pues visitaremos la que esté cerca."

domingo, 25 de diciembre de 2011

Fuga y contrapuntos (1989)



Una gran decepción.

Fuga y contrapuntos es una novela cortita sobre algo que, si quisiera contarse bien, necesitaría que durase cuatro veces lo que dura el libro. Flavia Company no consigue hacer que entendamos a los personajes y su hiriente obsesión por un personaje al que apenas conocemos, y sobre el que realmente, tampoco queremos conocer demasiado.

Los personajes se suceden demasiado bruscos, demasiados afectados por una especie de nosequé que nunca terminas de creerte.

Lo peor de todo es la dichosa carta, que acaba siendo un buen ejemplo de cómo alargar demasiado una historia que tampoco tiene mucho que contar.

No me lo creo.

"Esteban pagó al taxista. Al bajar del coche un gesto plácido inundó su rostro. Se sentía feliz, sereno. Caminó despacio hasta la zona de "Llegadas Internacionales". Escogió un butacón cómodo y se sentó a esperar. Silbaba abstraído una melodía a la que aún no había logrado dar una forma definitiva. Sus trabajos de composición eran lentos, pero eso no lo angustiava en absoluto. Era sólo cuestión de paciencia, de amor por el trabajo bien hecho. Cada nota, cada acorde, formaba parte de su ser. Era un auténtico perfeccionista. Muchas veces sus compañeros habían insistido en la belleza absoluta de alguna composición y él, sin dejarse convencer ni por las más efusivas felicitaciones, volvía atrás y comenzaba de nuevo.
El acto de creación era la única forma de expiar la culpa de haber nacido y no ser feliz, y no comprender por qué, y no saber y no aceptar que después de la vida, solo está la muerte."

sábado, 26 de noviembre de 2011

El lobo estepario (1928)



Otro clásico de la literatura.

El lobo estepario empieza tan flojo tan flojo, que estuve a puntito de dejarlo. El tractat del lobo estepario me parece horrible y muy pedante, pero a partir de ahí, y si sorteamos ese, cuanto menos, innecesario detalle, nos encontramos ante un libro que no está nada mal.

Mucha gente ha hecho de este libro uno de sus favoritos. Esto reo que es porque, su personaje, Harry Haller, y su desubicación y aislamiento en la sociedad en la que se encuentra, inspira cierto reflejo de desasosiego que todos llevamos dentro.

Aunque al final se le va un poco la cabeza a Hermann Hesse en una especie de pseudo lección moral en el que pretende hacer algo demasiado raro, El lobo estepario contiene numerosos pasajes brillantemente escritos que hacen de él uno de esos libros conocidos por todos, no sin méritos.

"-¿Viene de su despacho? Vaya, de eso no entiendo una palabra; yo vivo como aislado, un poco al margen, ¿sabe usted? Pero creo que a usted le interesan también los libros y cosas parecidas; su tía me ha dicho alguna vez que usted ha terminado bien sus estudios del Gimnasio y que ha sido un buen conocedor del griego. Esta mañana, leyendo a Novalis, he encontrado una frase. ¿Me permite usted que se la enseñe? Le gustará mucho.
Me hizo entrar con él en su habitación, donde olía fuertemente a tabaco; sacó un libro de un montón de ellos, hojeó, buscó...
-Esta también, está bien, muy bien -dijo- ; escuche usted la frase: "Hay que estar orgulloso del dolor, todo dolor es un recuerdo de nuestra condición elevada." ¡Excelente! ¡Ochenta años antes que Nietzche! Pero no es esta la sentencia a que yo me refería; espere usted, aquí la tengo. Vea: "La mayor parte de los hombres no quieren antes de saber". ¿No es esto espiritual? ¡No quieren nadar, naturalmente! Han nacido para la tierra no para el agua. Y naturalmente, no quieren pensar: como que han sido creados para la vida. ¡No para pensar! Claro, y el que piensa, el que hace del pensar lo principal, ese podrá acaso llegar muy lejos en esto; pero ese precisamente ha confundido la tierra con el agua, y un día u otro se ahogará".

martes, 15 de noviembre de 2011

Ensayo sobre la ceguera (1995)



Otro clásico. En esta ocasión, contemporáneo.

Ensayo sobre la ceguera plantea un mundo apocalíptico y situaciones límites como fruto de una ceguera mundial.

Con una curiosa, cuanto menos, forma de puntuar (o más bien todo lo contrario), Saramago narra, de una manera más basada en la acción que en la reflexión, su historia. Sí es cierto que no están ausentes los pasajes de frases memorables, y que su narrativa puede hacer que el lector se detenga un poco más en su lectura, pero hay veces que Saramago empieza a desviarse hasta el punto de dar la sensación de que está chocheando.

Hay unas cuantas cosas que, a nivel argumental, me han flojeado y momentos en los que el libro se me ha hecho bastante aburrido, pero por lo demás es un libro recomendable. Curioso, cuanto menos.

"Atención. El Gobierno lamenta haberse visto forzado a ejercer enérgicamente lo que considera su derecho y su deber, proteger por todos los medios a su alcance a la población en la crisis que estamos atravesando, cuando parece comprobarse algo semejante a un brote epidémico de ceguera, provisionalmente llamado mal blanco, y desearía contar con el civismo y la colaboración de todos los ciudadanos para limitar la propagación del contagio, en el supuesto de que se trate se trate de un contagio y no de una serie de coincidencias por ahora inexplicables. La decisión de reunir en un mismo lugar a los afectados por el mal, y en un lugar próximo, pero separado, a aquellos con los que mantuvieron algún tipo de contacto, no ha sido tomada sin ponderar seriamente las consecuencias. El Gobierno conoce plenamente sus responsabilidades, y espera que aquellos a quienes se dirige este mensaje asuman también, como ciudadanos conscientes que sin duda son, las responsabilidades que les corresponden, pensando que el aislamiento en que ahora se encuentran representará, por encima de cualquier otra consideración personal, un acto de solidaridad para con el resto de la comunidad nacional. Dicho esto, pedimos la atención de todos hacia las instrucciones siguientes..."

7

miércoles, 19 de octubre de 2011

Tommyknockers (1987)



Otro de esos libros gordísimos de Stephen King.
La verdad es que no he tenido buenas experiencias con esta clase de libros de este escritor. Tommyknockers es un libro con un planteamiento curioso, un inicio que engancha y que va perdiendo intensidad poco a poco para perderla definitivamente al inicio de la segunda parte cuando se pone a contarte la historia de la formación del pueblo.
Desde ahí, el libro se torna casi insufrible menos algún que otro capítulo que desentonan por lo buenos que son.
Para mí al menos, Tommyknockers es una pérdida de tiempo que no muestra quién es realmente este genio de la novela.

"También le habían dicho que tendría que vigilar a Jim Gardener con mucha, muchísima atención. No durante demasiado tiempo, por supuesto. Pronto Gard sería
(parte de nosotros)
parte del equipo. Sí. Y sería magnífico tenerle en él, porque si Anderson amaba a alguien en el mundo, ese alguien era Jim Gardener.
¿Quiénes son "ellos", Bobbi?
Los Tommyknockers. Esa palabra, que había surgido de la extraña opacidad de la mente de Gard, como una brújula plateada, era un nombre tan bueno como cualquier otro, ¿verdad? Seguro. Mejor que muchos."


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domingo, 9 de octubre de 2011

El señor de las moscas (1972)



Uno de los clásicos de la literatura del que todo el mundo habla maravillas.

Como libro, es bueno. Sencillito, corto, fácil de leer y con una historia de lo más atractiva, así como todo el significado que tiene en su trasfondo.

Lo único que no me ha terminado de hacer gracia son los toquecitos explicativos de la metáfora que envuelve a la historia, tales como: "Sin saberlo, estaban haciendo de él su propia teología" y cositas así que son obvias en su significado y me resultan un poco pedantes.

En definitiva, recomendable, aunque demasiado ligerito para mi gusto a nivel narrativo.

"Simon asomó lentamente la cabeza.
-Tú eres el jefe. Regáñales.
Ralph se tendió del todo en el suelo y alzó la mirada hacia las palmeras y el cielo.
-Reuniones. Nos encantan las reuniones, ¿verdad? Todos los días. Y hasta dos veces al día para hablar -se apoyó en un codo-. Te apuesto que si soplo la caracola ahora mismo, vienen corriendo. Y entonces... ya sabes, nos pondríamos muy serios y alguno diría que tenemos que construir un reactor o un submarino o un televisor. Al terminar la reunión se pondrían a trabajar durante cinco minutos y luego se irían a pasaear por ahí o a cazar.
A Jack se le encendió la cara.
-Todos queremos carne.
-Pues hasta ahora no la hemos tenido. Y también queremos refugios. Además, el resto de tus cazadores volvieron hace horas. Se han estado bañando.
-Yo seguí -dijo Jack-. Dejé que se marcharan. Tenía que seguir. Yo...
Trató de comunicarle la obsesión, que le consumía, de rastrear una presa y matarla.
-Yo seguí. Pensé, si voy yo solo...
Aquella locura le volvió a los ojos.
-Pensé que podría matar.
-Pero no lo hiciste.
-Pensé que podría.
Una cólera escondida vibró en la voz de Ralph.
-Pero todavía no lo has hecho.
"

7

jueves, 22 de septiembre de 2011

Física de lo imposible (2008)



Curioso libro de divulgación científica de mano de uno de los más prestigiosos físicos teóricos de la actualidad.

Michio Kaku parte de premisas o ideas concebidas en la ciencia ficción y nos plantea si realmente es posible contar con esa tecnología futurista algún día y de qué factores depende.

En general, hace un muy buen trabajo al conseguir explicar a un público totalmente inculto en la materia conceptos tan poco comunes y abstractos del mundo de las ciencias.

Aunque sí es verdad que quizá esperaba alguna iluminación en este libro y no simplemente una nota explicativa. Quizá esa ha sido mi mayor decepción. Todo resulta ser posible, pero necesitaremos tiempo aún. Michio Kaku no se ha mojado en absoluto y ha sido demasiado imparcial en este libro.

Lo peor del libro, con diferencia, es la tendencia de este hombre a hacernos spoiler de forma totalmente innecesaria. Cuidado cuando leáis las referencias que hace de libros. SIEMPRE cuenta el final de dicho libro.

Si sois curiosos, éste es un buen libro.

"En un futuro lejano, los robots o los cyborgs humanoides pueden incluso darnos el don de la inmortalidad. Marvin Minsky añade: "¿Qué pasa si el Sol muere, o si destruimos el planeta? ¿Por qué no hacer mejores físicos, ingenieros o matemáticos? Quizá tengamos que ser los arquitectos de nuestro propio futuro. Si no lo hacemos, nuestra cultura podría desaparecer".
Moravec concibe un tiempo en el futuro lejano en el que nuestra arquitectura neural será transferida, neurona por neurona, directamente a una máquina, lo que en cierto sentido nos dará inmortalidad. Es una idea extraña, pero no está más allá del reino de la posibilidad. Así, según algunos científicos que miran a un futuro lejano, la importalidad (en la forma de cuerpos mejorados en ADN o de silicio) puede ser el destino final de la humanidad".


7

Novela de ajedrez (1943)



Novela cortita que nos narra una historia curiosa que gira en torno al ajedrez, intentando hacer una oda a este juego de mesa.

La verdad es que la historia está bien, el libro no está mal, pero no me termina de convencer el regocijo que tiene Zweig al dedicar dos páginas a describir el ajedrez como si fuera eso la clave del universo.

Rápido, entretenido y bien escrito, pero demasiado tedioso y nada especial.

"-Pero, ¿cómo no había de obnubilar gloria tan repentina a una cabeza tan huera? -concluyó mi amigo, que acababa de contarme algunas anécdotas clásicas de la suficiencia pueril de Czentovic-. ¿Cómo no iban a apoderarse los delirios de grandeza de un campesino del Banato si de pronto, a los veintiún años, con sólo mover unas figuritas sobre un tablero de madera, ganaba más en una semana que su pueblo entero en todo un año de talar bosques y realizar las faenas más duras? Y además, ¿no es acaso lo más fácil del mundo considerarse un gran hombre cuando no se tiene ni la menor idea de que hayan existido alguna vez un Rembrandt, un Beethoven, un Dante, un Napoleón? En el estrecho recinto de su cerebro lo único que cuenta es que, desde hace meses, no ha perdido ni una sola partida, y como ni sospecha que puedan existir en este mundo otros valores que no sean el ajedrez y el dinero, no le faltan razones para sentirse pagado de si mismo".

6'5