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miércoles, 19 de octubre de 2011

Tommyknockers (1987)



Otro de esos libros gordísimos de Stephen King.
La verdad es que no he tenido buenas experiencias con esta clase de libros de este escritor. Tommyknockers es un libro con un planteamiento curioso, un inicio que engancha y que va perdiendo intensidad poco a poco para perderla definitivamente al inicio de la segunda parte cuando se pone a contarte la historia de la formación del pueblo.
Desde ahí, el libro se torna casi insufrible menos algún que otro capítulo que desentonan por lo buenos que son.
Para mí al menos, Tommyknockers es una pérdida de tiempo que no muestra quién es realmente este genio de la novela.

"También le habían dicho que tendría que vigilar a Jim Gardener con mucha, muchísima atención. No durante demasiado tiempo, por supuesto. Pronto Gard sería
(parte de nosotros)
parte del equipo. Sí. Y sería magnífico tenerle en él, porque si Anderson amaba a alguien en el mundo, ese alguien era Jim Gardener.
¿Quiénes son "ellos", Bobbi?
Los Tommyknockers. Esa palabra, que había surgido de la extraña opacidad de la mente de Gard, como una brújula plateada, era un nombre tan bueno como cualquier otro, ¿verdad? Seguro. Mejor que muchos."


6

lunes, 28 de marzo de 2011

La Torre Oscura II: La llegada de los tres (1987)



Segunda parte de la saga La Torre Oscura, y muchísimo mejor que la primera novela.

Aunque a veces se haga demasiado lento, este libro sabe sacar el máximo jugo tanto a Roland como a Eddie, sus dos protagonistas principales.

Tiene varios puntos a favor, como son la inteligencia de los diálogos, la narración al más puro estilo Stephen King, las escenas de acción... aunque realmente no llega a ser majestuoso en ninguno, si que es cierto que se me ha pasado el mono del más puro Pendergast.

"-A veces realmente no me comprendes, ¿verdad?
-No -susurra el pistolero-. A veces no te comprendo.
-Entonces voy a explicártelo. Hay personas que necesitan personas que las necesiten. La razón por la que no me comprendes es que tú no eres de esos. Tú me usarías y luego me tirarías a la basura como una bolsa de papel si fuera necesario. Dios se ha cagado en tu alma, amigo mío. Solo que tú eres suficientemente inteligente como para que eso te duela y suficientemente duro para seguir adelante y hacerlo de todas maneras. No serías capaz de evitarlo. Si yo estuviera tendido en la playa y pidiera ayuda a gritos, tú me pasarías por encima si yo estuviera entre tú y tu condenada Torre. ¿No estoy bastante cerca de la verdad?
Roland no dice nada, solo observa a Eddie.
-Pero no todo el mundo es así. Hay personas que necesitan personas que las necesiten. Como la canción de Barbra Streisand. Trillado, pero cierto. No es más que otra forma de estar enganchado a algo.
Eddie lo mira fijamente.
-Pero cuando se trata de eso, tú estás limpio, ¿no es cierto?
Roland lo observa.
-Salvo por tu Torre. -Eddie lanza una risita corta-. Eres un yonqui, Roland. Un drogadicto de la Torre.
-¿En qué guerra fue? -susurra Roland.
-¿Qué cosa?
-La guerra en la que te volaron de un tiro el sentido de la nobleza y los propósitos."


7'5

viernes, 11 de junio de 2010

Misery (1987)



Uno de los libros más míticos de Stephen King. Y con motivos.

Una de las cosas que más me echa para atrás de Stephen King, es ese toque paranormal que da a sus novelas, sobre todo cuando el libro se acerca al final.

Sin embargo, Misery es de las pocas novelas de King que he leído realistas (junto a Rabia) y, como tal, me ha encantado.
King consigue crear un ambiente viciado, agobiante, asfixiante y de locura de principio a fin, apenas sin tregua, aunque en ocasiones es bastante predecible.

Es bueno ver que hay libros que consiguen crear situaciones interesantes sin forzar los acontecimientos de formas poco naturales y bastante poco creíbles.

Una buena opción.

"Oscuridad. Luego el dolor de la bruma. Después, la certeza de que, aunque el dolor era constante, algunas veces quedaba mitigado como por un transitorio acuerdo de alivio. El primer recuerdo real: detenerse, verse violado por el aliento apestoso de aquella mujer... y devuelto a la vida por aquella violación.
(...)
Unos diez días después de haber salido de la bruma oscura, descubrió otras tres cosas casi al mismo tiempo. La primera, que Annie poseía una gran cantidad de Novril; en realidad, tenía muchísimas clases de drogas. La segunda, que se hallaba "enganchado" al Novril. La tercera, que Annie Wilkes estaba bastante loca."


8

domingo, 9 de mayo de 2010

El país de las últimas cosas (1987)



Paul Auster ya no tendrá más oportunidades por mi parte (al menos que alguien conozca algún libro suyo que pueda hacerme cambiar de opinión).

El país de las últimas cosas me resultó una grán decepción, ya que empezaba perfecto. De veras. Cuando había leído 6 o 7 páginas pensé que me encontraba ante el que sería mi libro preferido. Pero a un ritmo vertiginoso, me hizo tener que cambiar de idea.

Para mi gusto, no es más que otra historia, al fin y al cabo. Es otro cuento de otra persona a la que le pasa tal y cual, pero que no me ha aportado nada realmente.

Copio una parte del principio, pero no penséis que es así todo el libro:

"Hay personas tan delgadas -escribía- que a veces las arrastra el viento. El viento de la ciudad es brutal, siempre irrumpiendo en ráfagas desde el río y zumbando en tus oídos, empujándote hacia adelante y hacia atrás, arremolinando papeles y basura a tu paso. No es extraño ver a la gente más delgada caminando en grupos de dos o tres, a veces familias enteras, atados entre sí con sogas o cadenas, aferrados los unos a los otros, sirviéndose de lastre contra la ventolera. Otros abandonan por completo la idea de salir; abrazados a los portales o a las glorietas, incluso el cielo más límpido llega a parecerles una amenaza. Piensan que es mejor esperar tranquilamente en un rincón que ser arrojados contra las piedras."

6