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lunes, 1 de agosto de 2011

Next (2006)



El archiconocido Crichton presentó este libro, y todo el mundo me empezó a decir que era genial. De hecho, yo pensé que era genial. Fue de esos libros para los que me leí el resumen que ponen en la tapa de atrás, ya que era un regalo para mi padre.

Ahora entiendo que mi padre nunca lo leyera.

Next no tiene absolutamente nada. El autor hace una llamada de atención sobre ciertas cuestiones morales y éticas sobre la patentes de genes, que se ve que le estaban preocupando por entonces, pero no apoya su preocupación en una buena historia, y mucho menos en una buena narrativa.

Next parece ser un conjunto de ideas que el escritor quería contarle a alguien, amontonadas para decirlas todas y quedarse a gusto.

No es un buen libro, pero si te conformas con poco, a lo mejor te entretiene.

"La lección más importante que debemos aprender es que la ciencia no es algo especial; por lo menos, ya no. Tal vez lo fuera cuando Einstein hablaba con Niels Bohr y no existían más que unos pocos especialistas importantes en cada campo. Ahora, en cambio, Estados Unidos cuenta con tres millones de investigadores. La ciencia ya no es una vocación, es una profesión, una actividad humana igual de corruptible que cualquier otra. Los que la ejercen no son santos, son seres humanos, y hacen lo mismo que el resto de los seres humanos: mentir, engañar, robarse unos a otros, entablar demandas, ocultar datos, falsificarlos, darse una importancia exagerada y desacreditar injustamente a los que sostienen un punto de vista opuesto. Así es la naturaleza humana, y nunca cambiará".

4'5

viernes, 12 de noviembre de 2010

Cell (2006)



Libro apocalíptico del señor King que va perdiendo fuerza conforme avanza.

El inicio es caótico y espectacular. Los acontecimientos se suceden a un ritmo frenético y todo ese desorden y caos nos llega sin filtros, con una gran crudeza.

Pero a medida que el libro intenta darle un sentido a todo este caos, el ritmo disminuye, el guión se vuelve simplón y el libro, en general, menos interesante.

Hay algo que me revienta, y Stephen King se ha pasado con ello. Así es como habla un niño de 12 años en la realidad:

"Yo tenía un libro que mi profesora me prestó. Tenía muchas figuras. Empecé las más fáciles, las más difíciles, haciéndolas todas muy buenas".

Así es como hablan los niños de 12 años en Cell:

"Es una consecuencia lógica de mi interés por los ordenadores y la cibernética".
"Pero una persona que ha sufrido un ictus, por grave que sea, está a años luz de lo que les pasó a los que estaban hablando por el móvil en el momento del Pulso."

Y es solo el primer ejemplo que he encontrado.

En fin, con esto y con todo, un libro entretenido si no tienes nada mejor que hacer, pero ni de lejos uno de los buenos libros de Stephen King.

"Clay tocó el teléfono del mostrador, pero de inmediato retiró la mano. Fuera se produjo otra explosión, aunque esta vez bastante lejos. Fue como oír estallar una bomba de artillería a una distancia más que prudencial de las líneas enemigas.
No hagas suposiciones, pensó. No te atrevas a suponer siquiera que hay líneas enemigas."


6

domingo, 29 de agosto de 2010

Objetos frágiles (2006)



Objetos frágiles es un muestrario de pequeñas joyas de uno de los escritores más cotizados y versátiles de la actualidad.

La verdad es que Gaiman es un escritor con un estilo muy fresco y agradecido de leer. Su forma de contar las historias más oscuras con ese toque incluso infantil, sería casi si sello personal.

Sin embargo, como libro, Objetos frágiles deja que desear. Las historias son más anecdóticas que otra cosa, y prácticamente ninguna involucra especialmente al lector.
Lo mejor, sin duda, las poesías.

Sigo esperando a que Gaiman me deslumbre, porque se que puede hacerlo, pero aun no he leído dónde.

"Si eres lista correrás afuera a refugiarte en la noche,
te alejarás volando hacia el frío
vestida quizá con tu más fino camisón.
Los duros guijarros de la entrada
lastimarán tus pies que, sangrando, seguirán corriendo,
y asi, si yo quisiera, podría seguirte,
saboreando la sangre y los oceános de tus
lágrimas. Pero, en cambio, me quedaré
aqui, a solas conmigo, y pondré
una vela
en la ventana, mi amor, para guiarte cuando vuelvas a casa.
El mundo revolotea como los insectos. Creo que así
es como voy a recordarte,
con mi cabeza reposada sobre la blanca curva de tus senos,
escuchando los aposentos de tu corazón".


6'5