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lunes, 2 de agosto de 2010

El jardín de Rama (1973)



Ciencia ficción de la aburrida.
El planteamiento de Clarke es genial, directo y sencillo, pero lo lleva a cabo de una forma desastrosa, sin ninguna clase de habilidad como redactor y aburrida a más no poder.
Reconozco que no he sido capaz de leerme el libro hasta el final, asi que ya pueden hacerse una idea de cómo era el libro.
Sigo preguntándome a quién se le ocurrió la brillante idea de narrar un apasionante viaje en una nave espacial enorme, con incluso océanos en ella, a cientos de km/s a billones de km de la Tierra de manos de una mujer cuya mayor preocupación es cómo tener un hijo con un impotente...
En fin.

"Richard se pasó todo el día haciendo cálculos y hace unas horas que nos ha mostrado su reconstrucción preliminar del "incidente acelerador" de ayer.
- ¡Mirad esto!-gritó, casi sin poder dominarse-. Hemos realizado un cambio de velocidad equivalente de setenta kilómetros por segundo durante ese breve periodo de dos horas. ¡Es algo absolutamente monstruoso para una nave espacial de las dimensiones de Rama! Hemos estado acelerando todo el tiempo a razón de casi diez G.- Nos dirigió una sonrisa-. Esta nave es de una adaptabilidad extraordinaria."


3'5

viernes, 18 de junio de 2010

Hijo de Dios (1973)



McCarthy narra como solo él sabe los vaivenes de un hombre expropiado de tierras.

Los extremos hacen su aparición en esta la tercera novela del que está reconocido como uno de los mejores escritores contemporáneos.

Para el lector, Hijo de Dios es un libro corto, intenso. No es literatura ligera (nada de McCarthy lo es) por el propio estilo de Cormac, que no se reitera en ningún momento.

Me encantó el personaje de Ballard... sin pudor, sin límites, sin encuadres...

"¿Cómo te llamas?
John, le respondió. John el Negro.
¿De dónde eres? No serás fugitivo, ¿verdad?
Soy de Pine Bluff, Arkansas, y soy un fugitivo de los caminos de este mundo. Sería un fugitivo de mi mente si tuviera algo más de nieve.
¿Porqué te han metido aquí dentro?
Por cortarle el cuello a un gilipoyas con una navaja.
(...)
Se supone que estoy aquí por haber violado a una tía. Para empezar no era más que una vieja puta.
(...)
Siempre que me he metido en algún lío, le explicaba Ballard, ha sido por culpa del whisky o por las mujeres o por las dos cosas. A menudo había oído a los hombres decir eso.
Siempre que me he metido en algún lío ha sido porque me han pillado, contestó el negro".


7